Chistes de Infierno


Un día el yerno va a la casa de su sueg

Un día el yerno va a la casa de su suegra y ella le pregunta:
¿Y esto, usted por aquí?
Es que hoy tuve una pelea con mi esposa y ella me mandó al infierno.

Un hombre va al cielo y le preguntan:

Un hombre va al cielo y le preguntan:
¿Nombre y apellidos?
Manolo Gutiérrez.
Vaya por Dios, no me aparece en pantalla.
Pero, ¿Y eso?, si yo he sido muy bueno, muy bueno.
Pues no sé, va a tener usted que pasar por el infierno.
Pero, joder, si yo...
Nada, nada, ya le digo que su nombre no aparece en la pantalla, y por favor no nos interrumpa que tenemos mucho lío.
Llega al infierno:
¿Nombre y apellidos?
Manolo Gutiérrez.
Uhm, no aparece en pantalla, va tener usted que pasar por el purgatorio.
Pero oiga, ¿Qué dice?
Sí, sí y además no me entretenga, ¿No ve que estoy ocupado?
Llega al purgatorio.
¿Nombre y apellidos?
Manolo Gutiérrez.
No, no parece en pantalla, tiene usted que reencarnarse. Puede elegir entre un rinoceronte del Congo o una gallina andaluza.
Pero...
Ni pero ni leches, a reencarnarse ya mismo.
De repente Manolo que aparece en una granja (convertido en gallina) entre otras dos gallinas.
Esto, ¿También reencarnación?
Sí, ¿Y aquí, qué hay que hacer?
Pues poner huevos.
¿Y eso?
Sino te pasan a la sala de despiece.
¿Y cómo ponen huevos?, yo no he puesto huevos en mi vida.
Apretando.
¿Apretando?
Sí, sí, sí, aprieta.
Gghrmhnrrrmeegrnmnmgreggmmh...
¡Manolo! ¡Manolo! ¡Despierta que te estas cagando!

Papá, papá ¿los hombres van al infier

Papá, papá ¿los hombres van al infierno?
Hijo: Los solteros, cuando mueran, pero los casados lo pagamos por adelantado.

Primer acto: Sale el diablo del infierno

Primer acto: Sale el diablo del infierno y entra al baño.
Segundo acto: Sale el diablo y entra al baño.
Tercer acto: Sale el diablo y entra al baño.
¿Cómo se llama la obra?
El diablo anda suelto.

Un señor va a parar al infierno, y es r

Un señor va a parar al infierno, y es recibido por Satanás, como éste estaba de buen humor le dio a escoger entre tres castigos. En el primero los mortales eran hervidos en aceite, el segundo eran pinchados con un tridente, el tercero era una fosa séptica donde los mortales estaban dentro de ella, y el señor escoge esta última, total nomás llegaba hasta el cuello.
Al rato Satanás grita:
¡A ver chicos, ya se acabó el recreo, todos a hincarse!